El grupo cosmético chino Botanee expuso el 26 de octubre en Ereván, Armenia, su modelo de abastecimiento con plantas de Yunnan. Lo hizo en un evento paralelo de la COP17 de biodiversidad, donde lanzó con otros socios una declaración sobre bioeconomía de montaña.
Según el comunicado difundido por Xinhua Silk Road en PR Newswire, el modelo se resume en tres pasos: investigación, conservación e industrialización.
Lo esencial
- Botanee coorganizó un evento paralelo sobre bioeconomía de montaña en la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, celebrada en Ereván.
- Junto con otros socios, lanzó la Declaración de Ereván sobre Bioeconomía Inclusiva de Montaña.
- Según la empresa, ha cribado más de 2.000 recursos vegetales y ha identificado 266 especies con actividad cosmética.
- La compañía afirma que propaga y reintroduce más de 20 especies raras de la meseta desde una base en Shangri-La.
Qué presentó Botanee en Ereván
Lo expuso Zhong Wei, directora de comunicación pública del grupo. En su intervención planteó que una empresa que depende de la biodiversidad protege su propio negocio cuando protege la naturaleza. Esa es, según el comunicado, la lógica que ordena el resto del modelo.
Investigación: 266 especies de Yunnan con uso cosmético
La empresa asegura que lleva 12 años colaborando con universidades y centros de investigación. En ese tiempo, dice, ha cribado más de 2.000 recursos vegetales. De ellos ha identificado 266 especies con actividad para el cuidado de la piel.
El objetivo declarado es convertir los usos tradicionales de plantas nativas de Yunnan en ingredientes estandarizados y trazables. Es el mismo debate que recorre la cosmética natural: qué exigir a un activo botánico más allá de la etiqueta «natural».
Conservación: una base de cultivo en la montaña Haba
Según Botanee, el grupo mantiene una base de investigación y cultivo en la montaña nevada Haba, en Shangri-La. Desde allí trabaja en la propagación artificial de más de 20 especies raras de la meseta. También en su reintroducción en el medio natural.
Industrialización: el modelo «empresa + base + hogar agrícola»
El tercer pilar es un esquema de cultivo con familias campesinas y pastoras del noroeste de Yunnan. La empresa sostiene que este modelo les permite obtener ingresos estables sin salir de su territorio.
Según el comunicado, en 2024 los proveedores locales aportaron el 53,8 % de las materias primas. Botanee afirma además que su modelo figura como caso en el Global Mountain Bioeconomy Framework, una guía para el desarrollo sostenible de montaña.
La Declaración de Ereván sobre bioeconomía de montaña
Según el comunicado, la declaración se centra en cuatro compromisos. Son conservar la biodiversidad, apoyar el desarrollo de las comunidades, repartir los beneficios de forma justa y equitativa, y crear oportunidades para las próximas generaciones.
El texto defiende integrar conocimiento tradicional, investigación científica e innovación responsable. También pide respetar los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales.
No hay que confundirla con la Declaración de Ereván que adoptaron los líderes tras la cumbre de la COP17, según la agencia Armenpress. La de bioeconomía de montaña es una iniciativa surgida de un evento paralelo.
Por qué importa
Las plantas de montaña son una fuente creciente de activos cosméticos. Su uso abre preguntas sobre trazabilidad y sobre quién se beneficia de esos recursos. El Protocolo de Nagoya, ligado al mismo convenio, regula el acceso a recursos genéticos y el reparto de beneficios.
Para una marca o un comprador profesional, el caso ofrece un esquema reconocible: investigación propia, cultivo con comunidades y conservación de especies. Todos los datos proceden de la propia empresa. La misma lógica de trazabilidad de ingredientes vegetales y de abastecimiento verificado sirve para leer este anuncio.
Fuentes consultadas
Actualizado el 1 de noviembre de 2026