Cosmética ecológica y sus diferencias

Cosmética ecológica y sus diferencias

Diferencias entre la cosmética ecológica, orgánica, biológica, natural y vegana.

Antes de empezar me gustaría aclarar que toda la información que expondré en este post es desde mi experiencia. Más de 6 años en el sector sostenible, que incluye moda, alimentación y cosmética. No pretendo ser una experta, simplemente aportar valor a través de mis conocimientos adquiridos durante estos intensos años. Quiero explicarlo de una forma sencilla, como mi magistral ejemplo de los tomates 🙂 (Es mi forma cercana de decirle a mis clientas porque la cosmética que vendemos en Dña Bárbara además de ser natural es ecológica). 

Yasuri Mayari


Yo siempre pongo un ejemplo sencillo: los tomates que compramos en el mercando son naturales, sí, pero por regla general no son ecológicos.  ¿Porqué? Porque no provienen de la agricultura ecológica. O sea, que durante su cultivo se han utilizado productos químicos y organismos genéticamente modificados. Tanto para abonos como para combatir plagas.

Apreciación general 

Cuando hablamos de natural automáticamente pensamos en ecológico, y nada más lejos de la realidad. Si escuchamos veganos pensamos en frikies mal alimentados, nada más lejos de la realidad. Y si decimos sostenibles pensamos en cosas modernas. Y así un sin fin de términos que se incorporan a nuestro vocabulario pero que en realidad desconocemos. Por eso me pareció interesante dedicar un post a analizar, desde mi punto de vista, las diferencias entre orgánico, biológico, ecológico, natural, vegano y sostenible.   


Natural, Orgánico y biológico significan lo mismo.

En los países de habla inglesa emplean el término organic [‘orgánica’], mientras que las lenguas germánicas, como el alemán, tienden a hablar de biologische [‘biológica’]. En España por ejemplo, (que es donde vivo y donde tengo más experiencia) se suele utilizar el termino natural. Si embargo hay la creencia popular que es diferente a orgánico o biológico.

Cosmética Natural 

Ejemplo práctico y fácil de entender:

Para mi ritual de limpieza facial, voy a utilizar cosmética natural y casera. Con ingredientes que se pueden comprar en cualquier supermercado.

Cojo un bol donde hecho dos cucharadas de azúcar moreno y una de miel de abeja. Lo mezclo todo y con la piel del rostro (cuello y escote también) limpia me exfolio bien durante unos minutos. Luego aclaro con abundante agua. Seguidamente en otro bol mezclo dos cucharadas de té matcha en polvo y media de aceite de oliva. Lo mezclo todo y me lo pongo en el rostro (cuello y escote también) seco a modo de mascarilla. Lo dejo actuar unos 15 minutos y aclaro con abundante agua. Para terminar, cojo unas gotas de aceite de coco y me lo extiendo por toda la piel para nutrirla y dejarla radiante.

Pues hasta aquí todo parece «super natural y super eco». Ahora vamos a analizar este ejemplo.

El exfoliante

¿De dónde proviene el azúcar que he utilizado para el experimento? ¿Es natural? Evidentemente SÍ. ¿Es ecológica? NO. ¿La miel, es natural? Sí y en este caso tampoco es ecológica. OJO NO es vegana (porque han intervenido las abejas para su recolección). O sea, que mi exfoliante casero es natural, pero no es ni vegano ni es ecológico. Si se fabricara para la venta, el fabricante podría poner en la etiqueta: Exfoliante 100% natural.

La mascarilla

El té matcha que he utilizado tiene certificación Europea Bio. Así que proviene de agricultura ecológica, en este caso el 100%. Sin embargo el aceite de oliva que utilicé es de la marca blanca del supermercado. Natural, pero no ecológico. Así que mi mascarilla es 100% natural, y un 70% de sus ingredientes proceden de agricultura ecológica. Para que se entienda, si esta mascarilla se vendiera al publico el fabricante podría poner en la etiqueta: Mascarilla 100% natural y ecológica. Pero OJO, nosotros sabemos que es solo el 70% de sus ingredientes. Por eso es muy importante leer las etiquetas de los envases.

La nutrición

Y llega la hora del aceite de coco, que para esto necesito un post entero. El aceite de coco es natural y en este caso lo he comprado ecológico. Con lo cual es 100% natural y ecológico. Sin embargo existe muchísima controversia en la comunidad sobre este producto. Yo por ejemplo lo utilizaría para el cabello, pero no para cocinar o ponérmelo en la piel. Ya que tiene un 86% de grasas saturadas.

TIPs: La App Ingred es ideal para conocer bien los ingredientes que estamos consumiendo. Si existe una mejor, comentar abajo 🙂

¿A qué llamamos cosmética ecológica?

Si buscas la palabra ecológico en google encontrarás que es todo lo relacionado con la ecología, ciencia que busca la protección y cuidado del medio ambiente. Por lo tanto un producto ecológico es aquel que es producido bajo una normativa de cuidado y respeto por el medio ambiente. Dada su protección suelen ser más sanos y nutritivos. A estos productos también se los etiqueta con el nombre de “orgánicos”.
Para fabricar cosmética, ropa, comida o cualquie producto ecológico, las empresas deben seguir la normativa europea para los ingredientes orgánicos y ecológicos. Si no se cumple dicha normativa el producto no obtendrá el sello que lo certifica como eco u orgánico.

Productos ecológicos y la normativa Europea


En España la agricultura ecológica está legalmente regularizada desde 1989. Un producto eco no se refiere solo al modo en que ese producto es tratado sino también a las condiciones de trabajo de los productores de esta área. Se busca el bien común.

La normativa europea recoge como se debe tratar el suelo, que no haya procesos de síntesis (es decir, que no use medios no naturales para agilizar el proceso de producción), el almacenamiento, transporte, venta y suministro. Si un producto lleva el sello ecológico de la
unión europea, ten por seguro que es 100% respetuoso con el medio ambiente y además ha seguido un proceso limpio hasta llegar a tus manos. Asegúrate de buscar dicho sello en el envase para evitar la publicidad engañosa. 
Ya tendríamos claro qué es un producto ecológico y los requisitos que debe cumplir para tener dicha etiqueta pero ¿Y los biológicos?
Fácil. Los productos biológicos o “bio” son aquellos que han sido elaborados con materiales de partida de origen animal o vegetal. No pasan por ningún tipo de barrera artificial ni son sometidos a procesos en los que su pureza se ve alterada.


Realmente biológico, ecológico y orgánico son sinónimos.

Cuando hablamos de producto biológico normalmente hacemos referencia a biofármacos y a medicamentos, aunque este apelativo se está usando últimamente para referirnos a productos alimenticios. Un producto que tenga esta etiqueta o sello también tiene sus contras. Puede tener un precio más elevado que un productos tratado con sustancias químicas, ya que su producción es más costosa. Además de que es posible que caduque antes ya que no suelen llevar conservantes.
Generalmente la apariencia de los productos de cosmética ecológica es menos atractiva que la de aquellos tratados químicamente. Pasa mucho sobre todo en la alimentación. Por ejemplo, hay frutas a las que se le aplica cera para que brillen más en el expositor, por no hablar de los colorantes usados en cualquier alimento para hacerlo más apetitoso a la vista.
Lo que ganas visualmente con estos alimentos lo pierdes en lo importante: el sabor y los nutrientes. Un producto eco o bio tendrá un sabor mucho más intenso, ya que conserva la esencia del alimento. No ha sido alterado.

Consumir productos ecologicos es siempre más saludable

Además de que la calidad es mayor y tiene muchos más nutrientes que un producto convencional. Los químicos y artificiales potencian características como la perdurabilidad o la apariencia pero hace que pierda sabor y los
nutrientes que tenían en origen. Cuando consumes productos y alimentos con sello eco y bio, te aseguras que los productivos han sido respetuosos tanto con el medio ambiente como con los trabajadores implicados en la trazabilidad.
La industria alimenticia es una gran máquina de generar dinero y es por ello que a veces la producción de sus alimentos son de bajo coste, con ingredientes de poca calidad y que a veces pueden llegar a ser dañinos para las personas. Es por ello que hay que intentar un cambio.
A veces los pequeños detalles marcan la diferencia. Hoy tú compras bio, mañana puede ser tu hermano, pasado tu vecina… y así poco a poco todos tomamos conciencia.

Cosmética ecológica, un pequeño gesto supone un gran cambio.

oblepikha siberica
Oblepikha Siberica


En Organic Beauty Mag estamos muy concienciados con la revolución de la cosmética ecológica y pensamos que grano a grano se hacen las dunas. Por ello queremos hacerles la vida más fácil y ofrecerles información importante y facilitarles el acceso a este tipo de productos que mucha veces son complicados
de encontrar. No piensen que no hacen nada ustedes solos. Hoy son ustedes, mañana su familia, pasado toda su comunidad. Los grandes cambios comenzaron con pequeñas acciones. ¡Que no te digan que no puedes cambiar el mundo!

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